
Hay una guerra que ningún madrileño puede ganar: la discusión sobre cuáles son las mejores patatas bravas de la ciudad.
Esta es la versión que más se acerca al original madrileño: sin tomate, sin mayonesa, solo la salsa brava roja, picante y honesta.
Ingredientes para 4 personas
- 800 g de patatas (agria o monalisa), aceite de oliva, sal gruesa
Para la salsa brava auténtica
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 3 dientes de ajo picados finos
- 2 cucharadas de pimentón dulce + 1 cucharada de pimentón picante
- 1-2 cayenas, 1 cucharada de harina
- 200 ml de caldo de pollo o agua
- 1 cucharada de vinagre de vino y sal
La técnica de las dos frituras
El secreto para patatas bravas perfectas: freír dos veces. Primera fritura a 140°C durante 8 minutos: las cocina por dentro. Segunda fritura a 180°C durante 3-4 minutos: crea la costra crujiente. Entre una y otra, escurre y deja enfriar 10 minutos.
Para la salsa
Calienta el aceite a fuego medio-bajo. Sofríe el ajo y la cayena 2 minutos sin que se dore. Añade los dos pimentones y la harina, remueve 1 minuto. Incorpora el caldo caliente poco a poco con varillas. Añade el vinagre y sazona. Cocina 5 minutos hasta que espese. Tritura si quieres textura más fina.
Sirve las patatas recién fritas con sal gruesa y vierte la salsa brava caliente por encima justo antes de servir. La salsa va siempre por encima, nunca debajo.
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